Como nos cambió la vida de los 20´s a los 30´s en emoticones.

En 10 años cambian demasiadas cosas. Algunas se extrañan y otras no. Pero definitivamente los 30´s son la mejor etapa de la vida (después de los 20´s).

Léase también: “Bip, bip, bip, bip”.

12. Ud. solía hacer algo los viernes en la noche. Pero no recuerda qué…

1

11. Las fiestas solían ser divertidas y duraban hasta 3 días.

2

10. A los 30´s película en la cama es el mejor plan.

3

Pauta JSR

9. Antes cada uno traía su bebida. Ahora todos llevan queso o no llevan nada.

4

8. Antes la pedía de pepperoni…

5

7. Los está dejando el tren…

6

6. A los 30´s no solo ya comemos verduras, ¡Nos gustan!

7

5. En fin… Nunca se hizo deporte.

8

4. Antes las fotos eran de rumba. Ahora las fotos son de las consecuencias de tanta rumba.

9

3. Lo bueno es que los pañales también se pueden comprar online.

10

2. A los 30´s el mayor temor de los 20´s se tripica.

11

1. La película de los 20´s era “La piel que agito”. Ahora somos expertos.

12

¿En qué más nos ha cambiado la vida? Comments below.

@JuanSingsRock

 

 

El mejor artículo sobre #creatividad que he leído en mucho tiempo

FERNANDO VEGA OLMOS, FOUNDER & CHIEF CREATIVE OFFICER, PICNIC, ESPAÑA

Nadie es tan abrumadoramente estúpido como para destruir una gran idea de un golpe. Las grandes ideas se diluyen en un proceso de hormiga que las va horadando como la gota a la piedra. Es casi imposible de percibir, por eso la dilución es un enemigo de temer y muy difícil de enfrentar. Convendría identificar las causas que generan dilución en el proceso de tener una gran idea. La primera es, sin dudas, la cantidad de gente que formará parte del equipo. Es bien conocida la frase de que no hay ninguna estatua en el mundo que esté erigida en memoria de un comité y por el contrario, hay cientos de  miles que celebran a individuos. Es bien sabido que Steve Jobs era una persona de formar equipos de trabajo con la menor gente posible. Así que lo primero que deberías preguntarte es para qué están todas estas personas en esta reunión. No es una pregunta para ellos, es una pregunta para vos. Ellos siempre contestarán que su rol es necesario en la tarea que se está encarando. Sos vos, como líder, que tiene que definir si su presencia suma o no. La mayoría de las personas que no resultan imprescindibles en la creación de un proyecto sólo son capaces de agregarle una serie de “peoras” a la idea. Así que lo primero es decidir quiénes se quedan afuera.

Veamos a los que se quedaron. ¿Son realmente talentosos?, ¿Valdrá la pena escucharlos opinar? Parece mentira, pero todavía hay gente que cree que los trabajos en equipo deben ser democráticos, que se debe escuchar la opinión de todos los componentes. Esto es un absurdo. La creatividad es aristocrática. En el mundo de la ideas hay gente que es visiblemente superior a los demás. Es con estos con los que tenés que trabajar. Si hay gente de talento medio en tu equipo, deberás escucharlos y hasta pueden llegar a colar una idea. Cuidado, los mediocres suelen ser muy seductores. O muuuuuuy insistentes.

Por el contrario, el talentoso es, la mayoría de las veces, un ser insufrible. Muy difícil de tratar. Por si esto fuera poco, hay muchos mediocres igual de insoportables que asumen el lenguaje corporal del talentoso y hay que saber identificarlos. Esto sólo se logra distinguir trabajando. Ahí es dónde se mueren todas las posturas. Poca gente es capaz de generar ideas que te deslumbran en un viaje en ascensor.
Los talentosos sólo son capaces de trabajar en conjunto, si integran un equipo conformado por gente tanto o más talentosa que ellos. El estar rodeado de sus iguales, el poder oler que hay imaginación en la sala es ciertamente algo necesario y que facilitará mucho la tarea. Se percibe en el aire. El talento se huele.
Tener una gran idea es la parte más simple del proceso. Aunque parezca ilógico, que esa idea sobreviva casi intacta es lo más complicado.

Una idea nace muy pequeña. Casi como una vela encendida que puede apagarse con el más mínimo golpe de viento. La gran idea nace siempre muy pequeña. Es una minúscula idea con un enorme potencial para convertirse en grande.
Para que crezca hay que alimentarla. ¿Pero cómo se alimenta una pequeña idea?
Se la pone en movimiento. Es extraordinaria la cantidad de posibilidades que hay para amplificar una idea en la actualidad. Es fácil prototipar, es muy barato chequear si la idea funciona con las personas a las que va dirigida, es rápido el feedback que recibís…
Si esto es así, ¿Por qué no se ven mejores ideas? Simplemente porque el método de trabajo que más se usa es totalmente diferente al que he descrito.
Los grupos de trabajo está super poblados y una gran parte de esa población no tiene ningún talento para la tarea que van a realizar. Se debate respetando la opinión de todos. Y esto impide hacer foco, porque la mayoría de estas opiniones son lugares comunes que estandarizan la propuesta. Lo que queda de este proceso, restos bastante maltrechos y mal-formados, es sometido a la opinión de aún más gente. Más gente, más opiniones. Y así sucesivamente.

Lo que está matando a las ideas innovadoras es esa catarata de palabras. De gente sin talento, que la mayoría de las veces ni siquiera entiende de lo que se está hablando.

No diluyas. Hacé algo neto, claro y diferenciado. Prototípalo. Ponélo en contacto con la gente de una manera empírica. Si sirve y funciona, hacéle las correcciones necesarias – siempre hay algo que mejorar- y empezá a usarlo. Si no sirve, tirálo. No te enamores de ideas díficiles. La grandes ideas son siempre simples.

El tiempo que dediques a lidiar con ideas mediocres, es tiempo que le quitás a la posibilidad de inventar algo que valga la pena.

Así evitarás que te digan “ King Kong está aprobado. Pero sacá al mono”.

@JuanSingsRock

Vía: copublicitarias.com/